PREGUNTAS
Y RESPUESTAS SOBRE LA ENFERMEDAD
DIVERTICULAR DE COLON
La
diverticulosis de colon es
una afección frecuente en el 50% de personas de alrededor de 60 años
de edad y en casi un 90% a partir de los 80 años. Pero sólo un pequeño
porcentaje de las personas afectadas de diverticulosis presentan síntomas y muy pocas van a
necesitar intervención quirúrgica.
¿Qué
es diverticulosis/diverticulitis?
Los
divertículos son pequeñas bolsas que se desarrollan en la pared del
colon, por lo general en el sigmoide o colon izquierdo, pero también
pueden implicar a todo colon. Se califica de Diverticulosis la
presencia de estas bolsas. Se califica de Diverticulitis la inflamación
o las complicaciones de dichas bolsas.
¿Cuáles
son los síntomas?
Los
principales síntomas de la enfermedad diverticular son: dolor
abdominal (generalmente en la parte izquierda baja del abdomen),
diarrea, espasmos, alteración de los hábitos intestinales, paso de
diarrea a estreñimiento o viceversa con gran facilidad y frecuencia,
y en ocasiones sangrado rectal que puede ser importante.
Dichos
síntomas se dan tan solo en un pequeño porcentaje de pacientes
afectados y a veces es difícil distinguirlo del Síndrome del Colon
Irritable, totalmente benigno.
La
diverticulitis – una infección de los divertículos – puede
causar uno o más de los siguientes síntomas: dolor, escalofríos,
fiebre y cambio de los hábitos intestinales.
Los síntomas más intensos (muy raros) van asociados con
serias complicaciones como perforación, abcesos o formación de fístula.
¿Cuál
es la causa de la enfermedad diverticular?
Una
dieta pobre en fibra durante años aumenta la presión en el colon y
produce bolsas o divertículos.
¿Cómo
se trata la enfermedad diverticular?
La
diverticulosis se trata generalmente por medio de una dieta y algunas
veces con medicación para ayudar a disminuir el dolor, las
contracciones y los cambios de hábito intestinal aumentando la
cantidad de dieta con fibra (cereales, legumbres, verduras, etc.), e
incluso con la adición de preparados farmacéuticos o dietéticos que
la contengan, en forma de polvo, tabletas, galletas, grano, etc. También
restringiendo ciertos alimentos flatulentos y bebidas carbónicas se
reduce la presión del colon y es menos probable que surjan
complicaciones.
La
diverticulitis requiere un tratamiento más preciso. Los casos leves
se pueden tratar sin hospitalización, aunque esta es una decisión
que debe tomar su médico. El tratamiento consiste, comúnmente, en
antibióticos orales, restricción en la dieta y suavizantes de las
heces.
Los
casos graves exigen hospitalización, tratamiento con antibiótico
intravenoso y una dieta estricta. Con dichos cuidados se consigue
aliviar la mayoría de los ataques agudos.
La
cirugía se reserva para los casos repetitivos, las complicaciones,
las crisis graves y para cuando hay poca o ninguna respuesta a la
medicación. Con cirugía se extirpa una porción pequeña de colon,
la más afectada –comúnmente el colon izquierdo o sigmoide- que es
un “anastomizado” –unido- de nuevo al recto. Puede esperarse una
recuperación completa. El funcionamiento normal del intestino se
reanuda en unas tres semanas.
¿Qué
es el especialista coloproctólogo?
Es
el experto en el diagnóstico, investigación y tratamiento de todos
los procesos del colon y del recto. Diagnostica los estados benignos y
malignos, realizando los exámenes que se requieren y, cuando es
necesario, trata los problemas médica o quirúrgicamente.
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